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El turismo dominicano deberá diversificarse para superar embates de la pandemia del covid-19


Debido al cierre de fronteras y las medidas de confinamiento adoptadas por los gobiernos para frenar la propagación del covid-19, durante el primer semestre de 2020 República Dominicana recibió por sus aeropuertos 1,394,091 “visitantes no residentes”, una caída de -43.4% en comparación con los 2,460,423 que llegaron en el mismo período de 2019. 

Entre esos visitantes, los extranjeros no residentes alcanzaron 1,189,047 y experimentaron una reducción de 44.9% (968,829) turistas.
Los extranjeros provenientes de América del Norte representaron el 42.22% del total de los turistas que llegaron durante el primer semestre de 2020. Los provenientes de Europa representaron un 21.88%; los de América del Sur el 9.52%, los de América Central y el Caribe 2.73% y los de Asia y el resto del mundo el 0.27%. 

La reducción de la demanda de servicios turísticos se da en toda la región, señala la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) en su informe “Enfrentar los efectos cada vez mayores del covid-19 para una reactivación con igualdad: nuevas proyecciones”. 

La presidente de la Asociación Nacional de Hoteles y Restaurantes (Asonahores), Paola Rainieri, explicó que debido a la crisis sanitaria provocada por el covid-19, en el país se registró una reducción de más de un 35% en las tarifas hoteleras y una caída en la inversión extranjera, por lo cual, a su entender, no se puede esperar una completa recuperación hasta tanto el sector turístico no se levante. 

La presidenta de la Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (Asonahores), Paola Rainieri de Díaz. | Fuente externa 

“El efecto en el sector se refleja de forma importante en toda la economía, principalmente en la generación de divisas, la recaudación de impuestos y los empleos. La demanda turística genera un valor agregado de un 15% al PIB. En consecuencia, la situación mundial que vivimos representará una caída importante en los ingresos del Estado, ya que las estimaciones para el resto de 2020 y para el 2021, no son alentadoras”, lamentó. 

En ese sentido, Joel Santos, expresidente de la Asonahores y futuro asesor turístico del gobierno de Luis Abinader, afirmó que el coronavirus SARS-CoV-2 ha tenido un impacto significativo en el sector turístico de República Dominicana, ya que se estima que se va a perder alrededor de US$5,500 millones este año, por concepto de generación de divisas. 

“Mientras los mercados internacionales continúen siendo abatidos por el covid-19, habrá una disposición muy lenta en las personas de viajar y por eso los principales mercados no tiene la autorización de dejar a sus nacionales venir a República Dominicana. Obviamente, el rebrote interno ha jugado un papel en contra del país”, dijo. 

Santos explicó que el inicio de las operaciones del sector turístico a partir del 1 de julio ha sido bastante moderado, pero muy impactado por la situación que vive el país. 

República Dominicana aún trabaja con los protocolos sanitarios, debido a que no hubo mucho espacio para su preparación, sobre todo, para su promoción, por lo que ahora viene el proceso de darlos a conocer. 

Para el 1 de julio, cuando República Dominicana programó el reinicio del turismo y de otras actividades económica, el país registraba 34,197 contagios y 765 muertes por coronavirus. 

Para entonces habían transcurrido cuatro meses desde que se detectó el primer caso de covid-19 a principios de marzo, con el diagnóstico de un turista italiano. 

Pero en un sólo mes, para el 2 de agosto, los contagios habían aumentado un 113.8%, con 38,920 infectados, para un total de 73,117.
El número de fallecidos, en cambio, aumentó en un 54.6%, con 418 nuevas defunciones, para situarse en 1,183 víctimas mortales. 

La presidenta de Asonahores sostuvo que la demanda del mercado turístico está lejos aún de la recuperación, por lo cual hasta el momento solo está abierto aproximadamente el 3% de la oferta de habitaciones en hoteles. “El resto estará abriendo de forma paulatina en los próximos 12 meses”.
“Como era de esperarse, la ocupación ha sido baja, oscilando entre un 8% y 10%, con reducción de hasta un 35% en las tarifas, lo que disminuyen considerablemente los ingresos y la recaudación de impuestos”, sostiene Rainieri. 

“Desde el 1 de julio, a través de nuestros aeropuertos, no hemos superado los 25,000 turistas y hasta el pasado 20 de julio en Punta Cana, principal destino turístico, sólo habían llegado 13,555 turistas”, dice. 

Señala que la Asonahores trabaja con las autoridades actuales y las recién electas para apoyar las medidas necesarias que conduzcan a una recuperación más rápida del sector turístico. 

Desafíos 

Para el expresidente de la Asonahores aplanar la curva de contagios del covid-19 deberá ser uno de los principales retos que tiene República Dominicana como destino turístico, debido a que, sin eso, será imposible mostrar una recuperación del sector hotelero. 

Afirma que el país tiene el desafío de dejarle saber al mercado internacional que está implementado los protocolos establecidos y que se van revisando cada 30 días, lo cual permitiría a las personas sentirse seguras al momento de visitar los distintos destinos. 

En adición a esto, el país necesita una ofensiva de promoción para mostrar sus atributos y hacerle entender a los mercados internacionales que tiene controlada la situación sanitaria, añade. 

Joel Santos, próximo asesor del Poder Ejecutivo en materia turística. 

Recomienda a las autoridades tomar medidas de carácter fiscal en temas como los activos de las propiedades turísticas y el acuerdo de precios anticipados. 

También de corte financiero, como proveer capital de trabajo a las principales empresas, para que puedan manejar sus gastos y pérdidas durante este proceso, debido a que operar en estos momentos no es financieramente viable. 

“También está la importancia de tomar las medidas adecuadas para que las pequeñas y grandes empresas del sector turístico se puedan sostener en este proceso, ya que como se espera que la recuperación total del sector sea en un período de 18 a 24 meses, las empresas deben tener los fundamentos para esa recuperación. También se deben sostener los empleos, para mantener la paz en un sector que genera tantas fuentes de trabajo”, sostiene. 

Santos señala que desde el sector eléctrico también se deben tomar medidas, particularmente en la parte de la potencia, lo cual, a su entender, afecta a las propiedades turísticas y a los restaurantes. 

Resalta que el sector turístico debe continuar su proceso de diversificación, como una medida de mediano y largo plazo, ya que se debe fortalecer el producto turístico dominicano aplicando innovaciones y una combinación de productos para mejorar la experiencia del cliente. 

“Esa diversificación fortalecerá y mejorará el destino, ampliará los segmentos de mercado a los que el país tiene acceso, como el turismo de salud, el gastronómico, el agroturismo y turismo de retiro, son áreas que el país puede fortalecer”, especifica. 

Oportunidades 

La presidenta de la Asonahores afirma que “la industria turística dominicana ha mostrado su capacidad de superar los períodos de crisis”. “Me siento confiada en que una vez más podremos mantener nuestro sitial como líderes del turismo en la región del Caribe”, dice. 

Asegura que es momento de reinventarse como sector y sacar mayor ventaja de los atributos que tiene el turismo dominicano.
A su entender, aún ante la crisis que vive el país, el sector turístico tiene la capacidad de recuperarse, reinventarse y adaptarse a los nuevos retos. “Tenemos plantas hoteleras con amplios espacios abiertos y una cómoda relación espacio/clientes”.

“Además, nuestra oferta se caracteriza por edificaciones de poca altura que no requieren del uso de ascensores y terrazas, jardines y playas para la recreación en los cuales nos sentimos más seguros, por lo que es hora de explotar nuestras ventajas competitivas”, añade. 

Rainieri afirmó que el país debe trabajar en la aprobación del pre-chequeo en los viajes con destino a Estados Unidos desde el Aeropuerto Internacional de Punta Cana, lo que permite el acceso a nuevos mercados en zonas de alta densidad poblacional que solo tienen aeropuertos locales. 

“Sin lugar a duda, esta ventaja contribuiría a una recuperación más rápida del sector porque permitirá trabajar nuevos mercados en Estados Unidos, donde se origina cerca del 50% de nuestro turismo”, dice. 

“Por esto, el sector viene clamando de forma unánime por la aprobación del acuerdo de pre-chequeo en Punta Cana, porque esto nos dará ventajas sobre México, Jamaica y otras islas del Caribe”, resalta.

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