Breaking News

Las alianzas para el 2020 son un embrollo político y legal


Las nuevas normas colocan mayor presión a los partidos políticos para que definan sus acuerdos electorales 

Las alianzas entre los partidos políticos para las elecciones del 2020 son un verdadero embrollo tanto desde el punto de vista legal como político. La presión por la cercanía de los plazos fatales para definir las cuotas de alianzas y el temor de desaparición de un grupo importante de partidos minoritarios por las nuevas exigencias de la Ley de Partidos, ha disparado las alarmas entre las organizaciones que integran el Foro Permanente de Partidos Políticos de la República Dominicana (Fopppredom). 

Para sobrevivir, los partidos minoritarios tendrán que obtener representación congresual o municipal y una votación mínima del 1% en las próximas elecciones, participen o no aliados a los partidos mayoritarios. De ahí la presión que representa para ellos la fecha fatal del 7 de junio próximo para la definición de la cuota de 20% que la Ley 33-18 limita para las alianzas y reservas y que debe quedar definida por demarcación el 22 de ese mes. De 26 partidos que participaron en las pasadas elecciones,18 no alcanzaron el 1% en el nivel presidencial. El Foppredom recomendó a los partidos que integran esa entidad no participar aliados a los mayoritarios porque corren el riesgo de no obtener representación y perder el reconocimiento. “Reiteramos que las alianzas con los partidos mayoritarios no son recomendables, en todo caso, si realizan, la aprobación en los organismos tienen que integrarse en los pactos de alianzas y deben hacerse antes del 7 de junio”, expresa la entidad. 

Otro elemento de perturbación para las alianzas, es la resolución de la Junta Central Electoral (JCE) que eliminó el arrastre en 26 provincias y los mantiene en seis demarcaciones, y que ha sido atacado en el Tribunal Constitucional. Es evidente que la eliminación definitiva del arrastre o si se mantiene en todas las demarcaciones no quedará definido al 7 de junio próximo, por lo que eso podría impactar en la dinámica de las alianzas por el impacto que tiene el voto de arrastre entre senadores y diputados. 

Un ejemplo es que, según trascendió, ocho partidos de oposición estarían dispuestos a participar en coalición para presentar como candidato a senador del Distrito al dirigente de la Fuerza Nacional Progresista (FNP) Vinicio (Vinicito) Castillo en caso de que se elimine el arrastre. 

Otro elemento que complica las alianzas de los partidos minoritarios es la indefinición de las candidaturas, especialmente en el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y el suspenso que se mantiene de si el sector del presidente Danilo Medina reforma o no de nuevo la Constitución para repostular al gobernante. 

Los partidos minoritarios tienen favoritos para aliarse al PLD, entre Leonel Fernández y Danilo Medina. Por el ejemplo, partidos como el Bloque Institucional Socialdemócrata (BIS), la Fuerza Nacional Progresista (FNP), el Partido Nacional de Voluntad Ciudadana y el Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano (PQDC) prefieren a Fernández, por lo que la alianza entre esos partidos y el PLD está condicionada a la candidatura presidencial. 

La indefinición del PLD también impacta las alianzas en la oposición, pues el denominado bloque de oposición no termina de cuajar acuerdos con el Partido Revolucionario Moderno (PRM), luego de la ruptura que generó la aprobación de la Ley 33/18. Los partidos de oposición con vocación de alianza con el PRM también condicionan los posibles acuerdos a si el candidato es Luis Abinader o Hipólito Mejía. 

Los que se niegan a recorrer el camino electoral con los partidos tradicionales como Alianza País y Opción Democrática tienen una piedra legal en el camino y poco crecimiento electoral a un año de las presidenciales y congresuales y nueve meses de las municipales. 

Ese panorama dibujo que los 27 partidos que tiene el sistema más los que están pendientes de reconocimiento, ninguno tiene claro qué tipo de acuerdos hará para las elecciones del próximo año debido a la indefinición en los partidos dominantes, PLD y PRM, y la reconfiguración en las alianzas que introdujo la Ley de Partidos. 

Cambia dinámica de alianzas 

El hecho de que los partidos mayoritarios decidirán el mismo día todas las candidaturas en las primarias del 6 de octubre y que las cuotas para las alianzas tendrán que definirse como fecha tope el 22 de junio, cambia la dinámica de las alianzas que dominó hasta ahora la cultura política dominicana. Los partidos mayoritarios definían primero la candidatura presidencial y luego el partido otorgaba poderes al candidato para los pactos de alianza, la dinámica ahora es al revés. 

Además en ese esquema, el partido de gobierno cuenta con mayores posibilidades de alianzas pues los cargos que no puede ofertar por las limitaciones del 20% de cuota puede lograr aliados a cambio de posiciones en el gobierno central, herramienta que no tiene la oposición. 

Iniciativas de alianzas no cuajan 

Los partidos han anunciado varias iniciativas de alianzas de cara a las elecciones del 2020, especialmente los minoritarios con la propuesta de acuerdo municipal y congresual “Juntos Podemos”, pero hasta ahora esa iniciativa no ha arrancado ni se han identificado los partidos que formarían parte de esa coalición. José Francisco Peña Guaba, impulsor de la idea de un tercer polo electoral, sostiene que el 7 de junio se definirán las elecciones del 2020. 

El Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) también inició esfuerzos para participar en alianza en las elecciones municipales del 16 de febrero, pero hasta ahora nada se ha concretizado. l 

Inseguridad jurídica 

La llegada de las leyes electorales trajo cambios que se convirtieron en choques entre las propias legislaciones y supuestos vicios de inconstitucionalidad. El numeral 12 del artículo 25 de la Ley de Partidos prohíbe las alianzas a los partidos de nuevo reconocimiento y el artículo 125 de la Ley Electoral sí las permite. Ese artículo de la ley 33/18 está pendiente de fallo de un recurso directo de inconstitucionalidad en el Tribunal Constitucional. Por tanto, el fallo que emita la corte sobre ese tema también impactará en las alianzas si las permite o las niega a los partidos nuevos.

Por: Yanessi Espinal

No hay comentarios