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Miriam y la independencia del Poder Judicial



El Procurador General de la República mezcló, en su actuación en el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), dos funciones que debieron permanecer separadas: la de Ministerio Público y la de miembro de ese importante órgano del Estado. 

Como Ministerio Público tiene competencia para investigar cualquier hecho del que tome conocimiento y que aprecie es violatorio de la ley penal, incluyendo jueces, ministros y representantes electos. Si, por ejemplo, tenía elementos para creer que la Magistrada Germán estaba traficando con influencias o que se estaba enriqueciendo ilícitamente o encubriendo actos de corrupción, en su condición de Ministerio Público tenía la facultad para abrir una investigación y hacer las persecuciones que correspondan. 

Ahora bien, esas actuaciones tenía que desenvolverlas en el escenario judicial, respetando el debido proceso y finalizarlas dando lugar a un caso penal, o, de no haber pruebas o éstas ser insuficientes proceder a desestimar el caso. 

Lo que no puede hacer el Procurador es valerse de investigaciones secretas, realizadas sin ninguna tutela judicial y presentarlas con sorpresa y alevosía al escenario de la reunión del CNM para hacer insinuaciones y sembrar dudas de que la persona evaluada realizó actos violatorios de la ley penal. Y todavía más, hacerlo en violación del reglamento del CNM que prohibe valerse de comunicaciones anónimas y sin que hayan sido decididas por el Consejo de la Magistratura previo a iniciarse las vistas públicas y sin habérselas notificado al objetado por lo menos 24 horas antes de su comparecencia. 

Para tener una idea de la repercusión que tendrá sobre muchos jueces esta actitud avasallante exhibida por el Procurador en el CNM, solo hay que pensar qué juez, a partir de ahora, volverá a hablar libremente por su teléfono ¿Cuál se atreverá a hacer vida social y tener amistades fuera de su círculo familiar o muy íntimo? ¿Qué juez se arriesgará a decidir en contra o a producir votos disidentes en los casos que interesen al partido gobernante? 

Ahora se ve con claridad lo que en su momento se observó sobre lo improcedente de incluir al PGR en el CNM pues es claro que su participación en los procesos de evaluación y selección de los jueces le da un poder de intimidación sobre éstos. 

La embestida contra Miriam Germán, por el Procurador, sin dudas, tiene como propósito sacarla como Jueza de la Suprema Corte de Justicia. 

Se podrá decir que el partido oficial ya tiene una mayoría de jueces incondicionales y por tanto la impunidad le está asegurada a los miembros de la cúpula peledeistas que cometan actos de corrupción. 

Aun así, la facción que hoy controla el poder político no asimila el recurrente voto disidente de esta jueza que afincada solo en su conciencia y en su peso moral, desnuda en cada caso trascendente las sumisiones, complicidades y encubrimientos. 

Ahí está el quid del asunto. Lo que no pueden aceptar los hoy dueños del poder es la independencia de la magistrada Miriam Germán y, dado que no la pueden sobornar, doblegar o callar, se han decidido a sacarla de la Judicatura. 

Pero como esta gente que gobierna carece de escrúpulos y no conoce de límites, armaron un plan para evitar que la Magistrada Germán saliera de la Suprema Corte de Justicia como una víctima de la intolerancia peledeista y por eso se propusieron “asesinarla” moralmente. 

En toda la urdimbre para sacar a Miriam Germán de la Suprema Corte de Justicia, el brazo ejecutor es el Procurador, pero toda la trama se hizo con el conocimiento y consentimiento del Presidente de la República y la complicidad de Mariano Germán, de Reynaldo Pared y Radhamés Camacho, quienes permitieron se llevara a cabo ese atropello y hasta hoy guardan silencio cómplice. 

Es decir, nadie se lleve a engaños. La embestida contra Miriam Germán no es una simple retaliación del Procurador General de la República motivada por un resentimiento guardado porque ella desenmascaró el mamotreto de expediente del caso Odebrecht. Esa es la parte superficial. La cuestión es más profunda: Danilo Medina y su facción están buscando, además de “su” Congreso, tener también “su” justicia. 

Es claro que luego de lo sucedido el pasado lunes 4 en la sesión del Consejo Nacional de la Magistratura, a todos se nos hizo evidente que la justicia dominicana es cada vez menos independiente; que el Poder Judicial ha sido tomado desde dentro por dirigentes del oficialismo a los que le han puesto toga y birrete; que allí se ha llevado también la lucha de facciones que hoy domina al peledé. 

Este retroceso del Poder Judicial es inaceptable y es ahora cuando hay que movilizar las voluntades y actuar con determinación y carácter para detener su profundización y deterioro creciente. 

El momento exige que los dos integrantes del CNM que fungen como representación de un partido de oposición, se retiren de las evaluaciones de jueces hasta tanto no se produzca una rectificación y retractación expresa y pública respecto de las violaciones cometidas contra la Constitución y el reglamento y del atropello llevado a cabo por el Procurador General de la República contra la magistrada Miriam Germán.

Por: Guillermo Moreno


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