Breaking News

¿Quién es periodista en el país?


Existen sociedades, generalmente caracterizadas por la debilidad institucional, en las que lo obvio no parece tal; y a cosas irreales se les buscan diversas formas, bajo falsas premisas, para construir percepciones de que son verosímiles. 

A propósito del preámbulo, el Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) está inmerso en la celebración del Mes del Periodista, en esta ocasión dedicado al maestro Rafael Núñez Grassals; en un momento en que lo que debería ser obvio en esa profesión se esfuma y se abre espacio a la incredulidad de quién realmente es profesional de la Comunicación Social en la República Dominicana. 

En términos académicos, un periodista es el profesional egresado de un centro de estudios superiores preparado para dedicarse al ejercicio del periodismo, en cualesquiera de sus formas, ya sea en la prensa, la fotografía, la radio, la televisión o los medios digitales. 

Dentro de sus tareas cotidianas figuran las de descubrir e investigar temas de interés público, contrastarlos, sintetizarlos, jerarquizarlos y difundirlos. 

Concretamente, debe regirse por una serie de principios cuya jerarquía la encabece la búsqueda permanente de la verdad, y para lo cual pone en práctica una serie de técnicas adquiridas a lo largo de sus estudios profesionales. 

Y en un contexto en que las tecnologías de información y la comunicación han impactado significativamente en la profesión, se estima que un buen periodista es aquel que consigue información relevante y exacta en el menor tiempo posible. 

La cuestión, sin embargo, radica en que los medios de comunicación han sido invadidos por personas y personajes que no tienen idea del periodismo ni mucho menos de la ética como disciplina filosófica que aborda el comportamiento humano en una determinada sociedad. 

En el país no existen regulaciones para controlar ese fenómeno y, por el contrario, cada día se agudiza debido a que para desempeñar la profesión de “periodista” basta con que unos fulanos puedan pagar una programa de radio o televisión, en el que se “gradúan”; algunos “especializados en chantaje y extorsión”. 

Pero no todo está perdido. Afortunadamente, durante la semana pasada, el CDP depositó por ante el Senado de la República, acogido por el senador Euclides Sánchez, un proyecto que modificaría la Ley 10-91, que crea a esa institución; el cual persigue, entre otras cosas, mejorar la regulación del ejercicio de esa profesión y fortalecer la libertad de expresión y el derecho de información que gozan los ciudadanos. 

Regularía el ejercicio del periodismo, los cargos que deben ser ejercidos por periodistas en los medios de comunicación, las atribuciones del CDP y los requisitos para ser miembros de la institución. 

También, incorpora nuevos capítulos referentes a la independencia del periodista, la confidencialidad de la fuente, el libre acceso a la información, el derecho de identificación de sus trabajos, de su reproducción fiel y las prerrogativas de réplica y respuesta; entre otros aspectos. 

El ideal radica en lograr un nivel de profesionalidad tal que ningún periodista tenga que bajar hasta ensuciarse en el fango de la deshonestidad, ni suba alto atraído por el brillo del dinero corruptor, como suele suceder en sociedades marcadas por la desigualdad y la marginalidad social.

Por:Luis Garcia

No hay comentarios